Antigua central hidroeléctrica de La Abejera. Imagen obtenida de http://hydro-orotava.com

La Orotava iniciará los trámites para ampliar el BIC del Acueducto de los Molinos a instancias de USP

El Ayuntamiento de La Orotava acordó esta semana, a instancias de Unid@s Sí Podemos (USP), iniciar el proceso para que se amplíe el Bien de Interés Cultural (BIC), con categoría de Sitio Etnológico, del Acueducto de los Molinos con el fin de que incluya las infraestructuras hidráulicas que en el pasado conducían las aguas a la Villa desde los manantiales y nacientes situados en Aguamansa.

Asimismo, la corporación se comprometió a habilitar una partida presupuestaria para elaborar un proyecto museístico sobre este conjunto patrimonial del agua y la electricidad, en la que participen diferentes colectivos existentes en La Orotava y un equipo profesional conformado por arquitectos, historiadores sociales, historiadores de la ciencia y la tecnología, antropólogos, técnicos de museos, y especialistas en restauración y conservación de bienes patrimoniales, así como el conjunto de la ciudadanía a través de un proceso de participación.

De igual forma, en la propuesta –presentada por USP y aprobada por unanimidad en el pleno municipal– se prevé la colaboración con el Cabildo de Tenerife y con otras entidades como Endesa y Canaragua para hacer viable la recuperación y restauración de los vestigios hidráulicos relacionados con el BIC.

El 4 de julio de 2006, mediante el Decreto 92/06 del Gobierno de Canarias, se declara BIC con categoría de Sitio Histórico el Acueducto de los Molinos, que integra algunas infraestructuras hidráulicas vinculadas. El BIC está conformado actualmente por siete islotes de protección marcados por los molinos. La acotación incluye los antiguos lavaderos de la calle Castaño (Lavaderos de San Francisco) y un tramo del camino La Sierra, que conectaba la Villa de Arriba con la zona de monte y por cuyos márgenes discurrían las canalizaciones y atarjeas que traían tanto el agua de abasto al núcleo urbano como el agua para el riego del terrazgo procedente de los manantiales de Aguamansa.

Sin embargo, este patrimonio de los molinos no existiría sin la construcción, ingeniosa para la época, de toda la infraestructura hidráulica que conducía las abundantes aguas desde los numerosos manantiales y nacientes situados en Aguamansa, y que constituye un patrimonio de interés histórico y etnológico.

Los nacientes entre los barrancos de la Madre del Agua y de la Arenas dieron lugar a toda una serie de elementos constructivos para captar, amansar y canalizar las aguas, entre los que destacan las casas del agua, galerías, tanquillas, canales, acueductos, pesadores, cámaras de agua y depósitos, de los cuales quedan hoy claros vestigios.

Como afirman los hermanos Edis, en estos montes que abrigan el valle de La Orotava, sus famosos nacientes de aguas fueron objeto de interés del heredamiento de agua o dula y la empresa o sindicatos de aguas en los años de la desamortización. Utilizaron las infraestructuras hidráulicas existentes y otras de nueva creación que sirvieron para generar energía al aprovechar desde finales del siglo XIX las aguas que bajaban en canales desde cotas superiores a los mil metros hasta los molinos de gofio en la Villa de La Orotava, a unos 300-400 metros de altitud.

Primero, en 1894, con la planta vieja de la SEO en Hacienda Perdida, de promoción privada, y un salto forzado de más de cien metros. Fue la primera central hidráulica de Tenerife y la segunda de Canarias. Contaba con una cámara de almacenamiento y una tubería metálica de carga. Funcionó durante 20 años, aunque, con algunos problemas, se mantuvo hasta el año 1928. Posteriormente, en 1929, se amplían los caudales con nuevos alumbramientos a través de las galerías El Moral y Salto de los Helechos, lo que provoca el interés del Ayuntamiento y se decide municipalizar la producción. Así, en 1935, entra en funcionamiento la planta municipal de La Abejera, con un salto superior a los 400 metros.

El agua generó, con su salto energético, en ambos casos y etapas, la electricidad suficiente para alumbrar puntualmente La Orotava y su valle. Este legado histórico confirma la importancia del triángulo montes-agua-electricidad (destaca el papel de los alcaldes Cándido Pérez Estrada y Manuel González Pérez).

La producción eléctrica creó nuevas infraestructuras hidráulicas, como las tanquillas de Bebedero Alto en la zona de las Maravillas; el repartidor –de aguas sobrantes y de las aguas que movían las turbinas– de La Abejera, que diseñó en los años 40 el ingeniero Juan Amigó; una red de lavaderos en la zona de los Altos de gran importancia para los habitantes de las medianías… En fin, dos kilómetros de estructuras hidráulicas singulares que permitían conducir las aguas desde la tanquilla de las Maravillas hacia el Bebedero Bajo, los Altos, callejón de la Muerte, la Abejera, y hasta el Llano de La Sierra a través de la acequia principal del camino de los molinos.

Hemos reivindicado de forma reiterada que el patrimonio arquitectónico, etnográfico y popular que conforman los molinos sea adquirido por el Ayuntamiento para que se pueda disfrutar y la gente de La Orotava se sienta identificada, dada la importancia de la ruta para la formación del municipio, y por fin se está en ello. Hay que tener en cuenta también que, según la definición que dejó plasmada la Unión Europea en la Directiva Marco del año 2000, “el agua no es un producto comercial cualquiera sino, más bien, una herencia que debe ser protegida, defendida y tratada como tal”.

Nos congratulamos, por tanto, de que el Ayuntamiento adquiera ahora, a raíz de nuestra propuesta, el compromiso de elaborar y presentar una ampliación del expediente del BIC del Acueducto de los molinos de La Orotava relacionad con las estructuras hidráulicas y eléctricas. En este sentido, valoramos y hacemos nuestras las propuestas realizadas por los hermanos Edis en su proyecto Hydro-Orotava (http://hydro-orotava.com) y que plasmaron a través de una serie de acciones: publicación de libros, exposiciones, realización de un documental, reivindicación de un Museo de la Electricidad y petición de un expediente de BIC. La ampliación del BIC del Acueducto de los Molinos supondría el primer paso en la recuperación, conservación y puesta a disposición de la ciudadanía de unas infraestructuras hidroeléctricas que, si bien ya no están en uso desde el punto de vista de la generación de corriente eléctrica, si pueden tener otros usos a través de su puesta en valor como patrimonio cultural e histórico de un pueblo. Se trata de romper una lanza a favor de la conservación y difusión de un sorprendente patrimonio industrial hidroeléctrico, poco conocido, que va desde Aguamansa a los molinos de agua de La Orotava.

Esta iniciativa, encaminada a la visibilización de la historia del Valle de La Orotava, hará posible formar a las nuevas generaciones a través de experiencias prácticas, que quizá den luz a nuevas vocaciones técnicas o, cuando menos, les permitirán tener una idea clara de la importancia del entorno que habitan y la necesidad de su conservación.

Paralelamente a la ampliación del BIC, el Ayuntamiento asume el compromiso para el estudio y creación de lo que podría ser el primer Museo del Agua y la Electricidad de la isla. La presentación del expediente daría paso al inicio de un nuevo proyecto de divulgación que acercará a la población la historia energética de La Orotava a partir de las infraestructuras hidroeléctricas que aún se conservan, y permitirá aprovechar las nuevas tecnologías para hacer llegar a los más jóvenes un acervo fundamental que es parte de su identidad.

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