Moción de USP para garantizar el derecho a huelga el 8 de Marzo

Por su interés y relevancia, transcribimos la moción presentada por Unid@s Sí Podemos al pleno del Ayuntamiento de La Orotava, aprobada por unanimidad (con el añadido de un sexto punto incluido en la moción presentada por el grupo del PSOE), con el fin de poner en marcha medidas que garanticen el derecho a huelga en el paro de mujeres del próximo 8 de marzo y que contribuyan a la igualdad entre mujeres y hombres, así como la intervención de nuestra concejala Acacia Martín para defender la propuesta:

 

Empezamos esta intervención  haciendo constar  que la nuestra es una moción   larga en su exposición de motivos así como en sus acuerdos,  porque larga en el tiempo y dimensión  es la discriminación que sufrimos las mujeres y porque invertir tiempo en hablar de esta desigualdad no es una pérdida de tiempo, ni lo que toca por el día 8 de Marzo para salir en la ‘foto política’, sino que  esta desigualdad por cuestión de género incide en la sociedad, en todos y todas tanto, como las políticas fiscales, energéticas, o culturales.

Nos acercamos al 8 de marzo de 2018 y seguimos frente al reto de avanzar en igualdad y libertad para las mujeres. Son muchos los cambios que se siguen necesitando para lograr un país feminista y que las mujeres dejen de ser ciudadanas de segunda en el mundo laboral, en el campo de los derechos sexuales y reproductivos, en lo que se refiere a la violencia machista, en el ámbito del poder político; en la realidad diaria de todas.

Para avanzar en igualdad es necesario reconocer los efectos del sexismo en la vida de las mujeres y de los colectivos LGTBI, y afrontar el reto de sentar las bases de una sociedad más justa y democrática en la que el machismo se vea cada vez más cuestionado y deslegitimado.

En relación a los modelos de familia, los últimos datos señalan que el 46,8% de los hogares canarios tienen a una mujer como “persona principal”, mientras que el 11% del total se tipifican como “madre sola con hijos”.

En lo referente al sistema educativo, persiste una menor presencia de mujeres en los estudios técnicos, tanto en Formación Profesional como en las universidades. Un problema central es la ausencia en los currículos oficiales de la enseñanza de formación en igualdad y en educación afectivo-sexual. La inexistencia de recursos y programas institucionales en esta materia deja a voluntad del profesorado y de las familias la labor educativa por la igualdad, limitándose en las últimas décadas a intervenciones puntuales que no garantizan una formación integralmente igualitaria.

En relación al mundo laboral, según datos de la EPA correspondientes al cuarto trimestre de 2017, las mujeres suponen el 45,56% del trabajo por cuenta ajena en Canarias. El 13,77% del total son contratos a tiempo parcial, de los que un 73,10% afecta a mujeres. En el mismo periodo, según datos del ISTAC, la tasa de actividad femenina en Canarias es de un 56,37%, frente al 65,60% masculina. Con un importante matiz, lo nominado como inactividad varía en función del género. Las llamadas inactivas asumen mayoritariamente las labores del hogar y el cuidado de las familias, directas y extensas. Los hombres inactivos, en cambio, son en su mayoría jubilados o pensionistas. Tenemos, por tanto, un amplísimo colectivo de mujeres en situación de dependencia económica de sus familias por no realizar trabajo remunerado ni ser pensionistas/jubiladas, mujeres que no están generando derechos de jubilación para su vejez.

Los últimos datos disponibles señalan que las mujeres en Canarias ganan el 85,2% de lo que ganan los hombres asalariados. Esta brecha salarial aumenta en el caso de los sectores en los que más trabajan las mujeres: en la hostelería y los servicios personales, donde ganan el 77,7% de lo que ganan los hombres; en el trabajo cualificado en agricultura, ganadería e industria, donde sus ingresos son el 67,3% de la media salarial masculina; y en las ocupaciones elementales, donde se sitúa en el 83,7%. Es decir, solo en los puestos directivos (88,6%) y en los trabajos profesionales (95%) la brecha salarial de las mujeres disminuye.

Afrontar el reconocimiento del trabajo doméstico y de cuidados como una función social y económica de nuestro entorno sigue siendo una gran asignatura pendiente. De hecho, una de las dificultades a las que nos enfrentamos es su propia definición, la determinación de su contenido y de su valor. Lo que no es cuestionable es que la atención y el cuidado del hogar y de la familia aportan bienestar cotidiano a las personas, constituyendo una pieza clave del bienestar y del funcionamiento social y económico.

Quienes mayoritariamente realizan estas funciones son las mujeres y lo hacen bajo un marco singular de relaciones laborales: en una posición de subordinación, aún con un alto índice de absentismo masculino, sin remuneración ni reconocimiento de derechos en tanto que trabajo, y de manera constante, a lo largo de todo el ciclo vital.

Sobre el uso del tiempo libre, los datos del INE señalan una distribución desigual del tiempo diario entre hombres y mujeres destinado a las tareas del trabajo doméstico y del cuidado, a los que ellas destinan dos horas diarias más que ellos. Esta ausencia de corresponsabilidad agudiza las desigualdades de acceso al mercado laboral y de promoción dentro de él.

Tampoco se hace un uso igualitario de los permisos reconocidos laboralmente para el cuidado de familiares menores y dependientes, persistiendo una práctica social que concentra en unos porcentajes escandalosos el uso de los permisos por parte de las mujeres, lo que evidencia la ausencia de corresponsabilidad masculina. Según datos del pasado año, el 84,11% de las excedencias por cuidado familiar en Canarias las asumieron mujeres. Por otra parte, se otorgaron más licencias de maternidad (9.537) que de paternidad (9.067) y solo en 133 casos se procedió a compartir las licencias de maternidad.

Las estadísticas sobre el empobrecimiento y las condiciones de vida de la población canaria son críticas. Según datos del ISTAC, el 42,18% de las mujeres canarias está en riesgo de pobreza o exclusión social. En números absolutos, hay más mujeres que hombres con dificultad o mucha dificultad para llegar a fin de mes, y el 32,91% de ellas, están por debajo de la línea de pobreza relativa. Del total de hogares cuya persona principal es una mujer, el 23,17% se encuentra bajo el umbral de la pobreza, frente al 19,83% de los mantenidos por hombres.

En nuestro municipio, La Orotava, no hay más que constatar los datos de 2017 facilitados por el Área de Protección y Promoción Social, dependiente del Centro Municipal de Servicios Sociales, que  –pese a no contener el número de personas demandantes, sino tan solo de las prestaciones concedidas– reflejan que 550 mujeres reciben la Prestación Económica de Asistencia Social concedida nivel individual, frente a 230 hombres. En los casos en que esta prestación se realiza a unidades familiares, del total de 173 percibidas, 106 lo son a hogares monomarentales. Si miramos los datos de los hogares perceptores de la Prestación Canaria de Inserción en nuestro municipio, también en 2017, hay 25 hogares monomarentales frente a 2 monoparentales.

Es constatable el incremento de las desigualdades entre las mujeres producto de lo que se ha dado en llamar las interseccionalidades, es decir, el cruce entre distintas condiciones estructurales de la desigualdad social en las sociedades contemporáneas. En términos más concretos, es preciso reconocer y atender las problemáticas de colectivos de mujeres sobre los que se vierten con mayor crudeza los efectos de las políticas neoliberales y de la crisis, condenándolas a situaciones de mayor precariedad y exclusión en el propio mercado laboral y en la vida social. En líneas generales, es necesario prestar atención, entre otras, a las problemáticas que generan líneas de desigualdad asociadas con la edad (mujeres jóvenes, mujeres mayores), la diversidad funcional, la ruralidad, la diversidad de orientaciones e identidades de género, las situaciones afectadas por la pervivencia de regulaciones restrictivas de derechos y economía sumergida asociadas con trabajos altamente feminizados (empleadas de hogar, ayudas al cuidado de personas dependientes, prostitución), las migraciones (mujeres inmigrantes pero también mujeres emigrantes), las condiciones de las refugiadas, las mujeres sin hogar, las mujeres reclusas, etc.

No cabe duda de que uno de los campos sanitarios más perjudicados por las políticas neoliberales ha sido el de la salud sexual y reproductiva, en la medida en que la orientación que se ha terminado imponiendo en el servicio público sanitario ha supuesto el abandono de la prevención. Esto puede estar incidiendo efectivamente en que Canarias presente unas elevadas tasas de embarazos no deseados, poniendo en el centro de la problemática de la salud sexual y reproductiva la cuestión de la interrupción voluntaria del embarazo (IVE).

En relación justamente a las IVE, los datos nos sitúan ante un panorama de privatización extrema de estas intervenciones: el 98% de las IVE se realizaron en Canarias en centros privados, una tasa más elevada que la media estatal, que es del 93,7%. El problema para gran parte de las mujeres que deciden interrumpir voluntariamente el embarazo es que no puedan hacerlo en la sanidad pública.

Por otro lado, de los 49 asesinatos machistas registrados en 2017, cuatro se cometieron en el Archipiélago. En lo que va de 2018, ya registramos un asesinato machista en las Islas. Estas cifras serían mayores si no solo se contabilizara la violencia sexista en el ámbito de la pareja, como limita la actual Ley Orgánica. Según datos del Consejo General del Poder Judicial, Canarias presenta la cuarta tasa más elevada de víctimas de violencia de género por cada 10.000 mujeres (21,48, por encima de las 17,23 de media estatal).

En este contexto, y de cara a este mes de marzo, se están organizando un conjunto de movilizaciones y una convocatoria de huelga que tienen como finalidad principal visibilizar la imprescindible aportación de las mujeres a nuestra sociedad, especialmente en todo lo relacionado con las tareas de cuidados, habitualmente no remuneradas, sin las que no sería posible el mantenimiento de la vida. Es importante que todas las administraciones públicas tomen las medidas necesarias para garantizar el derecho a la huelga previsto en la Constitución, reafirmando además su compromiso de implementar políticas igualitarias, que reduzcan las discriminaciones sexistas, en el diseño, planificación y desarrollo de sus acciones de gobierno.

Este 8 de Marzo las mujeres de todo el mundo pararemos, porque esta huelga está convocada por nosotras, las feministas, nosotras, sin tutelas ni curatelas, porque hemos sido las mujeres, las que nos precedieron, las que hoy recogemos el testigo y las que vendrán después, las que hemos luchado y seguimos luchando para avanzar en derechos y realidades igualitarias. Por ello además esta huelga de 24 horas, es secundada por organizaciones sindicales valientes.

Esta huelga es un puñetazo en la mesa, porque estamos hartas de que los avances en igualdad se ralenticen, hartas del ‘no toca eso ahora’ y porque esta huelga va dirigida como un grito, a quienes están en el poder y diseñan políticas.

Porque estamos hartas de fotos fijas, de actos del 8 de Marzo que parecen romerías, de que quienes ostentan la obligación de realizar dichas políticas se pongan detrás de pancartas como si con ellos no fuera el asunto. Hartas de que nos instrumentalicen o que nos pongan a bailar zumba, cuando se trata de reivindicar derechos, muy hartas de que dejen de lado las demandas del movimiento feminista. Hartas de que los recursos económicos sean migajas y que se legisle sin desarrollo.

Ahora toca, toca que las mujeres cuidadoras, diversas, empobrecidas, educadoras, infrarrepresentadas, empleadas, mal pagadas, invisibles, pero empoderadas y feministas, este año digamos alto y fuerte que estamos hartas y que a través de esta huelga vamos a visibilizar lo que el sistema heteropatriarcal que tiene en sus manos el poder, mantiene invisible.

Por eso presentamos esta moción, por todas, porque si las mujeres paramos, se para el mundo.”

 

TEXTO DE LA MOCIÓN

PRIMERO.- Tomar todas las medidas necesarias desde el Ayuntamiento de La Orotava para garantizar el derecho a la huelga previsto en la Constitución en relación a la Huelga General de las Mujeres del próximo 8 de Marzo, convocada por organizaciones feministas y sindicales, facilitando su desarrollo en esta Corporación con todos los medios materiales, personales que fueran necesarios y facilitando también las concentraciones, actividades y actos que se convoquen.

SEGUNDO.- Instar al Gobierno de Canarias, a las corporaciones locales y al mundo empresarial, en función de sus competencias, a implementar líneas de actuación que pongan freno a la precarización del empleo y de las condiciones de vida de las mujeres, así como a poner en marcha acciones dirigidas a la regularización de los empleos feminizados: equiparación de condiciones de trabajo, regularización de empleos de la economía sumergida, prohibición de la brecha salarial, y regulación de la paridad en el acceso, la formación y la promoción en las empresas para poner freno al techo de cristal.

TERCERO.- Instar al Gobierno de Canarias a poner en marcha a través del Servicio Canario de Salud planes de seguimiento y desarrollo de políticas para impulsar la realización de las IVE en la sanidad pública.

CUARTO.- Instar al Gobierno de Canarias a poner en marcha planes de educación y servicios de asesoramiento afectivo-sexual para jóvenes. Así como a dar prioridad a la formación en materia de igualdad y contra la violencia machista a todo el personal de las administraciones públicas y de los diferentes cuerpos que intervienen en este ámbito (juzgados, policías, servicios sociales y de acogida…).

QUINTO.- Mandatar a la Concejalía de Igualdad a que, con la colaboración del Consejo de Igualdad de Género de este municipio, realice un trabajo específico contra las agresiones sexistas y sexuales en las actividades de ocio, lúdicas y festivas de nuestro municipio, abarcando campañas de comunicación, la dotación de recursos de protección en los actos masivos y trabajando con la Comisión de Fiestas Municipal y las de los diferentes barrios.

SEXTO.- Solicitar a los grupos parlamentarios representados en el Congreso de los Diputados la presentación y aprobación de una Ley de Igualdad Laboral, así como dar traslado de este acuerdo a los grupos parlamentarios en el Congreso de los Diputados.

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